La campeona del Maratón de Berlín fue intervenida quirúrgicamente en Múnich luego de confirmarse una rotura completa del tendón de Aquiles derecho. Había ganado la carrera en 2:11:04, después de estar durante gran parte de la prueba en ritmo de récord mundial.
La historia de Tigst Assefa en el Maratón de Berlín tuvo una nueva y sorprendente revelación. La atleta etíope, que el domingo ganó la carrera con 2:11:04, fue operada con éxito en Múnich tras confirmarse que había sufrido una rotura completa del tendón de Aquiles derecho durante los últimos kilómetros de la competencia.
Assefa había llegado al kilómetro 40 en 2:03:00, todavía con ritmo para acercarse al récord mundial. Sin embargo, en el tramo final comenzó a correr con evidentes dificultades, perdió velocidad y cruzó la meta cojeando antes de desplomarse pocos metros después.
Según explicó su representante, Gianni Demadonna, la atleta comenzó a sentir molestias alrededor del kilómetro 31. El dolor fue aumentando progresivamente hasta que, durante los últimos dos kilómetros, el tendón terminó desgarrándose por completo.
La intervención quirúrgica se realizó el lunes en una clínica especializada al sur de Múnich y, según informó la organización del Maratón de Berlín, la operación fue exitosa.

A pesar de la lesión, Assefa consiguió completar la carrera y establecer un nuevo récord del circuito de Berlín con 2:11:04, mejorando en 49 segundos su anterior marca. El registro fue además el tercero más rápido de la historia del maratón femenino.
Ahora comenzará un largo proceso de recuperación. Las primeras estimaciones de su entorno hablan de varios meses de rehabilitación, aunque los plazos dependerán de su evolución.
Desde el hospital, Assefa envió un mensaje de agradecimiento a quienes la acompañaron después de la carrera y dejó una frase que ya comienza a darle un nuevo capítulo a esta historia: volver a Berlín y buscar nuevamente el récord mundial.
Lo que parecía el final de una carrera en la que el récord mundial se escapó en los últimos kilómetros terminó revelando algo todavía más impactante: Tigst Assefa corrió los últimos kilómetros de Berlín con el tendón de Aquiles completamente roto.


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